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CARTA ABIERTA A LA PRESIDENTA DE MÉXICO

Dra. Claudia Sheinbaum Pardo
Presidenta de los Estados Unidos Mexicanos

Señora Presidenta:

Le escribimos desde Apodaca, Nuevo León, uno de los municipios más importantes de México por su desarrollo industrial, generación de empleos y crecimiento económico.

Apodaca no se construyó solo. Fue levantado por generaciones de hombres y mujeres trabajadores, por empresarios que apostaron por nuestra tierra y por gobiernos que entendieron que los bienes públicos pertenecen al pueblo y deben administrarse con honestidad y responsabilidad.

Por ello, hoy nos encontramos profundamente preocupados por una situación que merece ser aclarada ante toda la ciudadanía.

Aproximadamente 120 hectáreas que formaban parte del patrimonio municipal de Apodaca ya no aparecen a nombre del municipio. Se trata de una extensión de tierra de enorme valor económico y estratégico para el futuro de nuestra comunidad.

Estos terrenos fueron donados al Municipio por nuestros ancestros para el beneficio social de las generaciones presentes y futuras. Representan un legado histórico y un patrimonio colectivo que debe ser protegido y administrado en favor de toda la comunidad.

Lo más preocupante no es solamente la pérdida de este patrimonio, sino el silencio de las autoridades municipales.

Durante años hemos esperado una explicación clara y transparente. Hemos preguntado qué ocurrió con esos terrenos, quién autorizó su salida del patrimonio municipal, bajo qué procedimiento se realizó y quiénes resultaron beneficiados. Sin embargo, las respuestas no llegan.

Los ciudadanos tenemos derecho a saber qué pasó con un patrimonio que pertenece a todos los apodaquenses.

Estos hechos ocurrieron durante administraciones encabezadas por César Garza Villarreal y continúan sin ser aclarados bajo la administración de su hijo, César Garza Arredondo. No buscamos privilegios ni venganzas. Lo único que exigimos es transparencia, rendición de cuentas y respeto al patrimonio público.

Cuando desaparecen bienes públicos de esta magnitud, la sociedad merece explicaciones. Cuando existen dudas legítimas, las autoridades tienen la obligación moral y legal de aclararlas. Y cuando el silencio sustituye a las respuestas, la desconfianza ciudadana crece.

Señora Presidenta:

La lucha contra la corrupción no puede depender de colores partidistas ni de apellidos políticos. La ley debe aplicarse igual para todos.

Por ello le pedimos que las autoridades federales competentes revisen este caso y ayuden a esclarecer qué ocurrió con estas 120 hectáreas que pertenecían al patrimonio de los ciudadanos de Apodaca.

No pedimos condenas anticipadas. Pedimos investigación.

No pedimos privilegios. Pedimos transparencia.

No pedimos favores políticos. Pedimos justicia y rendición de cuentas,